Aquel que centra su mente en la visión del Verdadero Gurú es un verdadero contemplador. Aquel que es consciente de las enseñanzas del Gurú es sabio en el verdadero sentido. Tal persona está libre de todas las ataduras de maya cuando permanece en el refugio del Verdadero Guru.
Un verdadero renunciante es aquel que ha abandonado el ego y el orgullo; y se adhirió al nombre del Señor. Es un asceta cuando se siente absorto en los matices extáticos del Señor. Habiendo mantenido su mente libre de escoria del efecto de maya, él es el verdadero practicante.
Habiendo perdido sus sentimientos míos y tuyos, está libre de todo contacto. Puesto que tiene control sobre sus sentidos, es una persona santa o un ermitaño. Debido a la adoración del Señor, él está lleno de verdadera sabiduría. Dado que permanece absorto en el Señor absoluto, es
Dado que está naturalmente involucrado en los deberes mundanos, es liberado en vida (Jeevan Mukt). Al ver la luz divina que lo impregna todo y que sirve a Su creación, tiene una fe total en Dios Todopoderoso. (328)