¡Oh verdadero Gurú! sé amable y deja que mi cabeza esté en los pies del Verdadero Gurú, mis oídos estén siempre atentos para escuchar las palabras divinas, mis ojos vean tu visión y así bendíceme con verdadera felicidad.
¡Oh verdadero Gurú! sé amable y bendíceme para que mi lengua pueda repetir y pronunciar siempre las palabras ambrosiales con las que el Gurú me ha bendecido, las manos puedan entregarse al servicio y el saludo, las palabras de sabiduría puedan permanecer instaladas en mi mente y así fijar mi conciencia.
Que mis pies avancen hacia el santo Sangat y los circunvalen, y así absorban mi mente en la humildad que poseen los esclavos de los sirvientes.
¡Oh verdadero Gurú! ilumina en mí el amoroso respeto por Tu gracia, haciéndome dependiente de aquellas almas santas y nobles cuyo apoyo es el nombre del Señor. Concédeme su compañía y alimento de amorosa devoción para sobrevivir. (628)