El Señor Supremo, absoluto y verdadero a quien los Sidhs, Yogis y Naths no podían traer a su percepción, que no podían ser conocidos por Brahma y otras deidades a pesar de la contemplación de los Vedas;
El Señor que no pudo ser realizado por Shiva y los cuatro hijos de Brahma, ni por Indra y otras deidades similares que recurrieron a innumerables yags y penitencias;
A quien Shesh Naag con sus mil lenguas no pudo comprender ni pronunciar todos los nombres del Señor; desconcertado por Su magnificencia, incluso el célibe sabio Narad abandonó la búsqueda por frustración,
De la infinitud de la cual el Señor Vishnu a pesar de manifestarse en tantas encarnaciones, no pudo saber nada. Satguru Lo manifiesta en el corazón de su obediente devoto. (21)