En la segunda ronda de la noche, mi amigo mercader, te olvidas de tu Señor.
De mano en mano eres bailoteado así como Yashodda hizo con Krishna.
Sí, uno es bailoteado y llevado de la mano por todas partes, y la madre orgullosa dice, este es mi hijo.
Pero, oh mi mente inconsciente e ignorante, al final, nadie es tuyo.
No lo conoces a Él, Quien creó la creación, ni tampoco incrementas tu sabiduría en tu ser.
Dice Nanak, en la segunda ronda de la noche, uno se olvida de su Señor.(2)
En la tercera ronda de la noche tu mente está puesta en las riquezas y la belleza, oh amigo mercader.
No recuerdas el Nombre del Señor, a través del Cual, uno es liberado de sus amarras.
Si no recuerdas el Nombre del Señor, el juego de la vida te lo va a ganar Maya con sus trampas y engaños.
Regocijándote de tus riquezas y gozando de las bellezas de la tierra, tu vida se desperdicia.
No te conservas en tu Fe y no te relacionas con actos Santos.
Porque, dice Nanak, en la tercera ronda de la noche, tu mente se concentra en riquezas y belleza. (3)
En la cuarta ronda de la Noche, la cosecha es recogida, oh, mi amigo mercader.
Cuando Yama, el mensajero de la muerte, viene a recogerte, nadie conoce el misterioso lugar a donde serás llevado.
El Misterio del Señor nadie lo conoce, cuando Yama viene por ti.
Falsos son los lamentos por tu muerte, en un sólo instante te conviertes en un extraño.
Sólo recibes lo que has añorado toda tu vida.
Dice Nanak, en la cuarta ronda de la noche la cosecha de uno es cegada.(4-1)
Siri Rag, Mejl Guru Nanak, Primer Canal Divino.
En la primera ronda de la noche tu mente infantil está muy inconsciente, oh mi amigo mercader.
Tú mamas leche y te acurrucan tus padres y te aman pues te sienten su hijo.
Ellos se apegan a ti y tú a ellos, pero todo apego es ilusión, pura Maya.
Vienes al mundo por una gran fortuna, y obtienes el fruto de lo que has hecho en el pasado y ahora lo que haces es para el futuro.
Sin embargo, sin el Nombre del Señor, no eres salvado pero sí ahogado en el amor a la dualidad.
Dice Nanak, el hombre logra la Liberación en la primera ronda, solamente si habita en su Dios. (1)
En la segunda ronda de la noche, eres intoxicado por el vino de la belleza joven, oh amigo.
Noche y día, disfrutas y te mantienes ciego y sordo para el Nombre del Señor.
Todos los demás sabores te saben dulce,
pero no así el Nombre del Señor y no lo aceptas en tu corazón. No obtienes Sabiduría, ni practicas el arte de la meditación, o el de la continencia, y así tu vida es desperdiciada.
Visitando los santuarios, ayunando, haciendo limpias y actos piadosos o siguiendo códigos de conducta religiosos uno no será emancipado
La Liberación, dice Nanak, se da en la Alabanza Amorosa de Dios, porque todo lo demás lo arrastra a uno a la dualidad. (2)
En la tercera ronda de la noche, mi amigo mercader, los cisnes blancos del cabello, descienden sobre el lago de tu cabeza.
Tu juventud se desgasta, la edad empieza a ganar y tus días cada vez son menos y menos.