Dice Nanak, si tuviera miles de toneladas de papel, donde la tinta nunca me faltara y la pluma la moviera con la velocidad del sonido en el viento y me enamorara del Señor
al hacer esos escritos, aun así no podría apreciar Su Valor.
Con nuestros límites hablamos, con nuestros límites comemos.
Con nuestros límites caminamos, con nuestros límites escuchamos y vemos.
Con nuestro límites respiramos, ¿por qué preguntarle al sabio? (1)
Oh Padre, qué engañoso es el esplendor de lo mundano.
El hombre espiritualmente ciego se ha olvidado del Nombre de Dios. Él no vive en Paz ni en este mundo ni en el otro. (1-Pausa)
La vida y la muerte son para todo lo que ha nacido. Es la muerte la que se devora todo en este mundo.
Ahí donde se hace justicia y se entrega cuentas, nadie acompaña al hombre
y los que se quedan detrás llorando nada pueden hacer. (2)
Todos dicen que el Señor es lo más Grande de lo grande. Nadie piensa menos de Él, nadie ha podido apreciar Su Valor.
El no se hace más grandioso por lo que el hombre piense o deje de pensar.
Sólo Tú Eres mi Señor Verdadero y el Señor de otros seres y de innumerables mundos. (3)
Nanak busca la compañía de aquéllos que son humildes de entre los humildes,
los que están abajo de lo bajo.
El arrogante Manmukj no le interesa. Ahí en la Saad Sangat, donde están los Humildes de Espíritu, es donde rocías Tu Gracia, oh Señor. (4-3)
Siri Rag, Mejl Guru Nanak, Primer Canal Divino.
La avaricia es el perro, la falsedad es el barrendero, los embustes y mentiras son el comer carroña,
el calumniar a otros es como poner la porquería de otros en los labios de uno y el fuego del enojo es el paria.
Tales son mis errores, dulces, amargos y soberbios Manmukjs. En todo eso estoy involucrado, oh mi Creador. (1)
Oh mi hermano, recita sólo esas palabras que te puedan traer honor.
Buenos son aquéllos que tienen el buen estilo en la Corte de Señor. Los malvados de corazón sólo sufren y perecen. (1-Pausa)
El placer del oro, de la plata, de las damiselas, el placer de la fragancia del sándalo,
de los caballos, de los cómodos aposentos en palacios con Sirvientes, el placer de los banquetes
y las delicias de los dulces, tantos son los gozos del ser humano. ¿Cómo podría el Nombre de Dios asegurarse un recinto en el corazón? (2)
Esas palabras que pronunciadas proveen de Honor al hombre, esas palabras se hacen aceptables para Dios.
Las palabras hirientes provocan el sufrimiento del que las pronuncia, escucha esto, oh mi Alma tonta e ignorante.
Aquéllos que complacen al Señor son buenos, qué más se puede decir o describir. (3)
La sabiduría, el honor y la riqueza reinan en aquéllos en quienes el Señor permanece vivo en su mente.
¿Qué Alabanza puede resonar de ellos, qué más decoración necesitan ellos?
Aquéllos que están privados de la Mirada de Gracia de Dios no les nace la caridad ni la añoranza por el Naam. (4-4)
Siri Rag, Mejl Guru Nanak, Primer Canal Divino.
El Dador le ha dado al hombre la píldora intoxicante de la falsedad.
Estando en ese estado se ha olvidado de la muerte y hace sólo proyectos a corto plazo.
Los mortales que no usan intoxicantes obtienen ese Estado que los conserva en la Corte del Señor. (1)
Oh, dice Nanak, entiende al Señor Verdadero como la Verdad,
Sirviéndolo, el mortal obtiene la Paz y llega hasta Tu Corte con Honor, oh Señor. (1-Pausa)
El vino de la Verdad es preparado sin la melaza y ahí se encuentra el Nombre Verdadero