Engañado por la duda, oh Yai Chand,
no has tomado Conciencia del Señor, la Encarnación de Supremo Éxtasis. (1‑Pausa)
Uno pordiosea de puerta en puerta para engordar el cuerpo, y crea la ilusión del gran Yogui usando el abrigo y los aretes.
Uno se unta el cuerpo con las cenizas de un crematorio, pero sin el Guru, no realiza la Quintaesencia de la Realidad. (2)
¿Para qué molestarse en recitar embrujos, realizar austeridades o batir el agua?
Medita en el Señor de Nirvana, Quien ha creado las 8.4 millones de especies. (3)
¿Por qué, oh hombre de vestimenta ocre, merodeas cargando tu porra de agua, por los sesenta y ocho lugares de peregrinaje?
Dice Trilochan, oh hombre, ¿porqué si no hay grano ahí, haces gestos de estarle pegando para separarlo? (4-1)
Guyuri
Si uno muere pensando en dinero y se deja llevar por esa preocupación,
nace y renace como serpiente. (1)
Oh amor, no me permitas olvidarme del Nombre del Maestro de la Tierra. (Pausa)
Aquél que muriendo piensa en una mujer y muere con esa preocupación,
renace una y otra vez como prostituta. (2)
Aquél que muriendo piensa en sus hijos y muere con esa preocupación,
nace y renace como cerdo. (3)
Aquél que muriendo piensa en sus mansiones y entonces muere con esa preocupación,
toma su reencarnación como un espíritu maligno. (4)
Aquél que habita en el Señor y muere meditando en Él, dice Trilochan,
es liberado y en él habita el Señor de ropaje dorado. (5‑2)
Guyuri, padas de Sri Yai Dev yi, Cuarta Casa
Un Dios Creador del Universo, por la Gracia del Verdadero Guru
Desde el Principio es el Purusha de Gloria Incomparable; sí, Él Quien ama la Verdad y las virtudes.
Él es la Maravilla de maravillas, más allá de la naturaleza y quien sea que medita en Él es liberado. (1)
Habita entonces sólo en el Único Nombre y tenlo en tu mente;
sí, contempla el Nombre Ambrosial que es la Quintaesencia del mundo visible.
Alabándolo, ni la edad te acaba, ni eres controlado por el nacimiento y la muerte. (1‑Pausa)
Si buscas vencer a Yama, la muerte, alaba al Señor. Glorifícalo y haz buenas acciones,
pues el Señor es, fue y siempre será el Mismo, es la Encarnación del Éxtasis Supremo. (2)
Por eso, busca tener una conducta piadosa, que abandone la codicia
y no pongas los ojos en el hogar de otro hombre, abandona los malos modales y los deseos, y busca el Refugio del Señor. (3)
Oh hombre, habita en el Señor con tu palabra, tus obras y tu pensamiento,
pues hay muy poco mérito en las prácticas extremosas de los Yaines, en las caridades y en las austeridades. (4)
Oh hombre, recita el Nombre de Gobind para que tu corazón esté satisfecho en todas sus formas.
Yai Dev se ha postrado ante la Presencia del Señor, Él es la Salvación de todos, en el pasado, en el presente y en el futuro. (5‑1)