y la vida se torna fructífera en todos los campos.(5)
Entrando en la dichosa esfera de la Saad Sangat, la Santa Compañía, cesa todo esfuerzo;
la sola Presencia del Señor trae alivio y aclara toda confusión.
El miedo a la oscuridad de la conciencia se desvanece
y la mente conquista un Estado de permanente Quietud,
que la seguirá hasta el más allá.
El sentimiento de separación termina,
el hombre retorna a su Señor
y su vida no pasa en vano.
Dios Mismo reside en el corazón de Su Santo
y las palabras de ese bienaventurado son Fuente de Salvación.(6)
En la Compañía de los Santos, se escucha el Naam, el Nombre del Señor,.
En la Compañía de los Santos, canta las Gloriosas Alabanzas del Señor.
En la Compañía de los Santos, no Lo ignores en tu mente.
En la Compañía de los Santos, de seguro serás salvado.
En la Compañía de los Santos, Dios sabe muy Dulce.
En la Compañía de los Santos, Él es visto en cada corazón.
En la Compañía de los Santos, nos volvemos obedientes al Señor.
En la Compañía de los Santos, obtenemos el Estado de Salvación.
En la Compañía de los Santos, todas los males son sanados.
Oh, dice Nanak, uno encuentra a los Santos por un Destino elevado. (7)
La Gloria de las personas Santas no es entendido ni en los Vedas,
pues ellos pueden describir sólo lo que han escuchado.
La Grandeza de los Santos está más allá de las tres cualidades.
La Grandeza de las personas Santas prevalece por siempre.
La Gloria de las personas Santas, no tiene límite.
La Gloria de las personas Santas, es Infinita y Eterna.
La Gloria de las personas Santas, es lo más Alto de lo alto.
La Gloria de las personas Santas, es lo más Grande de lo grande.
La Gloria de las personas Santas, es sólo suya.
Oh, dice Nanak, no hay diferencia entre las personas Santas y Dios. (8-7)
Slok
El Uno Verdadero está en su mente
y el Uno Verdadero está en sus labios. El sólo ve al Uno.
Oh, dice Nanak, estas son las cualidades de los seres concientes de Dios. (1)
Ashtapadi VIII
El hombre despierto en Dios vive sin apegos en el mundo,
tal como el loto que descansa en agua estancada sin mancharse.
El hombre de Dios no puede ser condicionado por la maldad.
Así como el sol calienta a todos por igual
y el viento refresca lo mismo al rey que al mendigo,
así también, aquel hombre se interesa por los demás sin hacer distinciones.
El hombre de Dios se mantiene estable en la paciencia,
tal como la tierra que no se inmuta al ser devastada por unos y sembrada por otros.
El hombre de Dios tiene un valor ilimitado;
es intenso como el fuego que abrasa cuanto lo rodea. (1)
El hombre de Dios ha logrado la mayor pureza,
es como el agua, que aunque cambie de estado, sigue siendo la misma.
La Iluminación de su mente es tan vasta
como el cielo que se extiende sobre la tierra.
Percibe de igual manera a un amigo que a un enemigo,
pues se halla liberado del ego divisorio.
El hombre de Dios se encuentra a la mayor altura
y sin embargo es humilde en Espíritu.
Solamente aquél que es visitado por la Perfecta Gracia del Señor,
oh dice Nanak, puede alcanzar tan Elevada Conciencia.(2)
El hombre despierto en Dios se compara a sí mismo con el polvo que los demás pisan y,
sin embargo, él conoce la Esencia del Alma.
Participa de su bondad a todos y es incapaz de dañar a alguien.
No hace distinción entre unos y otros.
Donde quiera que el ser conciente de Dios,