Bebe del Sublime Elixir del Señor, oh engañador. (3‑4)
Asa
Aquél que llega a conocer al Supremo Señor calma sus deseos.
Aquél que ama la Alabanza del Señor, conserva su mente libre de preocupaciones. (1)
Oh mente, ¿cómo vas a nadar a través del mar del mundo llena de las aguas del vicio?
Eres desviada, engañada por la falsedad de Maya. (1‑Pausa)
Nací en la casa de un impresor de caligrafías, pero me volví Sabio en la Sabiduría del Guru,
y por la Gracia del Santo, dice Nam Dev, conocí a mi Señor, el Dios. (2‑5)
Asa, Palabras de Sri Ravi Das.
Un Dios Creador del Universo, por la Gracia del Verdadero Guru
El venado, el pez, la abeja negra, la palomilla y el elefante son destruidos por una sola debilidad.
El venado es seducido por el sonido, el pez por el sabor, la abeja negra por el olor, la palomilla por la luz, el elefante por la sexualidad. Pero el hombre que padece de todos las cinco, ¿qué esperanza tiene de liberarse? (1)
Oh Señor, el hombre está enamorado de la ignorancia
y la Reverencia a la Sabiduría desvanece. (1‑Pausa)
Las criaturas que se arrastran no tienen pensamiento y no discriminan entre lo bueno y lo malo,
el nacimiento humano es tan difícil de obtener, y con todo, la gente se acerca a lo inferior y malvado. (2)
Donde sea que hay seres vivientes, éstos están sujetos al Karma; l
es son puestos grilletes agarrados por la muerte a indestructibles cadenas, y en contra de esto, nada se puede hacer. (3)
Oh, dice Ravi Das el Esclavo del Señor, entrega ya tu duda y tu tristeza, la Sabiduría del Guru es la Austeridad de austeridades.
Oh Señor, Destructor del miedo del Devoto, dame Tu Suprema Gloria al final. (4‑1)
Asa
Los Santos son Tu Cuerpo, Tu Respiración de la Vida, oh Señor.
A través de ellos y de la Sabiduría del Guru, Te he encontrado, oh Dios de dioses. (1)
Oh Dios de dioses, bendíceme con la Sociedad de los Santos,
con la Dicha de Su Amor y con poder escuchar su Palabra. (1‑Pausa)
Bendíceme con su conducta y su Sendero, y aférrame al Servicio de sus esclavos. (2)
Busco también otra Bondad, Tu Alabanza que satisface todos los deseos,
y que nunca, nunca me dejes tener que ver con lo impuro y con gente malvada. (3)
Dice Ravi Das, sólo es sabio aquél que sabe
que los Santos y el Señor Eterno no están separados, sino que son Uno con el otro. (4‑2)
Asa
Tú eres el Sándalo y yo un simple árbol de aceite de castor, pero vivo cerca de Ti.
De ser un árbol sin valor me he vuelto digno, pues tu Fragancia ahora satura cada poro mío. (1)
Oh Señor, he buscado Tu Sociedad Santa;
eres mi Único Refugio; estoy lleno de limitaciones, pero Tú eres mi Benévolo y Compasivo Señor. (1‑Pausa)
Eres como el hilo puro de seda y yo soy como un gusano,
oh Señor, busco la Compañía de Tus Santos así como la abeja busca sólo la miel. (2)
Soy de baja casta, con muy poco honor; mi nacimiento también es bajo,
y aun así, yo, el zapatero, no he servido a mi Señor, el Rey, Quien prevalece en el Universo. (3-3)
Asa
No me importa si mi cuerpo se acaba;
mi único temor es el que vaya a perder Tu Amor. (1)
Tus Pies de Loto son el Único Refugio de mi mente;
bebiendo Tu Esencia, he recolectado Tu Tesoro, oh Señor. (1‑Pausa)
La riqueza, la contienda del mundo y las recompensas de Maya