Gauri Bairagan, Mejl Guru Ram Das, Cuarto Canal Divino.
Así como la madre cría a su hijo y lo cuida;
lo alimenta todo el tiempo y lo acaricia a cada momento;
así el Guru Verdadero conserva al Devoto en el Amor Eterno del Señor. (1)
Oh Señor, nosotros somos Tus Bebés Inocentes.
Bendito seas, oh Guru Maestro, pues instruyéndonos en la Sabiduría del Señor, nos has vuelto Sabios. (1-Pausa)
Como la blanca golondrina que cruza los cielos,
conservando a sus crías en su mente;
así el Guru ama a sus Seguidores y los conserva en su corazón. El Señor cuida de sus hijos. (2)
La lengua carnosa y roja vive resguardada por los treinta y dos dientes.
Oh, ¿qué poder podrá tener esa lengua? Mira, el Poder sólo está en el Señor.
Los labios que calumnian a los Santos no pueden hacerles ningún daño, pues el Señor está ahí para salvar y proteger el Honor de Sus Devotos. (3)
Oh hermanos, sepan que todo está en las Manos del Señor.
Edad, muerte, enfermedad, dolor, sólo están en el Poder de Dios, nadie te puede dañar en verdad.
Habita entonces en el Naam, el Nombre del Señor, Quien nos salva a todos al final. (4-7-13-51)
Gauri Bairagan, Mejl Guru Ram Das, Cuarto Canal Divino.
Cuando uno encuentra al Guru Verdadero se llena de Dicha.
A través de Él, la dualidad de la mente desaparece y uno logra el Estado más elevado de Éxtasis. (1)
¿Cómo puede uno encontrar al Bienamado, al Guru Verdadero?
A Él Lo saludo por siempre y para siempre y Le pregunto: ¿cómo puede uno Encontrarte, oh Señor? (1-Pausa)
El Señor, en Su Misericordia, me unió con el Guru Verdadero,
y con el Polvo de los Pies del Guru todos mis deseos han sido complacidos. (2)
Escucho y enaltezco la Alabanza del Señor, a través del Guru,
es así como no sufro ni una pérdida más y obtengo mucha riqueza.(3)
Aquél que tiene su corazón en flor y no conoce la dualidad,
dice Nanak, encuentra al Guru, Quien lo salva; y de esa manera él dedica su vida a cantar las Alabanzas del Señor. (4-8-14-52)
Gauri Purbi, Mejl Guru Ram Das, Cuarto Canal Divino.
El Señor, en Su Misericordia, fue Benévolo y me bendijo con la Palabra del Shabd,
y así fui teñido del Rojo Carmesí de Dios y mis ropajes ahora brillan relucientes. (1)
Soy el Esclavo perpetuo de mi Señor.
Cuando mi mente se complació con el Señor, el mundo entero se puso a mis pies, sin condición. (1-Pausa)
Discriminen oh Santos, y busquen en su corazón,
pues la Luz del Señor lo compenetra todo. ¡Qué cerca, oh qué cerca está Él! (2)