Como Gurmukj, el Gurmukj ve hacia el Señor, el Bienamado Señor.
El Nombre del Señor es de valor Supremo para mí, pues salva al mundo y nos trae la Gloria.
En la Era de Kali, el Nombre del Señor es el Barco, y a través del Guru,
uno es transportado. Cuando por la Gracia del Guru meditamos en el Naam, el Nombre, el Señor nos bendice con la Paz.
Dice Nanak, cuando el Señor por Su Misericordia nos bendice con el Nombre somos emancipados. (1)
Vivo en el Nombre del Señor, y el dolor del error ha sido desterrado.
Sí, encontrando al Guru, enaltezco el Nombre en mi corazón,
y en el Refugio del Guru obtengo el Éxtasis Supremo.
Y mi barco que se hundía cargado de avaricia y de pasiones,
se mantiene a flote cuando me aferro al Nombre del Señor por la Gracia del Guru. El Perfecto Guru me bendijo con un Alma despierta y enaltecí el Nombre del Señor en la mente consciente.
Sí, el Señor Mismo, por Su Misericordia nos bendice cuando buscamos el Refugio del Guru. (2)
Habitando en el Nombre, me volví puro;
sí, en el Nombre que no tiene ni signo ni forma.
Mi corazón se imbuyó en el Señor, y el deseo y el hambre se esfumaron.
Mi mente se iluminó con el Señor a través del Bani de la Palabra del Guru y fui adornado con el Estado de Paz.
Dice Nanak, el Señor me cubrió con esa Paz en cuanto me hice el Esclavo de Sus Esclavos. (3)
Aquéllos que abandonan el Nombre del Señor, son conducidos por su ego que no los lleva a ningún lado.
En ellos vive el deseo y Maya los embauca en un viaje sin fin ni rumbo;
sí, la mugre de Maya se les pega. Desafortunados e ignorantes no aman el Nombre del Señor;
en ego hacen todo tipo de acciones, y sienten vergüenza del Nombre del Señor.
Para ellos el traicionero emisario de la muerte es inexorable, pues están cegados por la oscuridad de su propio deseo.
Dice Nanak, si uno habita en el Nombre del Señor a través del Bani de la Palabra del Guru, obtiene la Liberación. (4)
El Nombre del Señor resuena por todas partes, pero es sólo a través el Guru que es revelado.
La mente enfocada en el exterior que vacila entre la luz y la oscuridad, es conducida a su Único Hogar.
Sí, con la mente de regreso a su Hogar, uno conoce todos los Estados de Éxtasis y se regocija en el Nombre.
El Nombre del Señor conserva el honor de Sus Sirvientes, así como emancipó a Prehlad,
el hijo del ser más malvado. Alaba al Nombre, lo más Alto de lo alto, el Verdadero Infinito.
Dice Nanak, escuchando el Nombre uno es imbuido e inmergido en Él. (5)
Aquéllos que habitan en el Nombre del Señor, abandonan todas sus preocupaciones, l
ogran el objeto de su vida, satisfacen todos los deseos de su mente, y habitan en la Alabanza del Nombre.
Se quita la maldad de su naturaleza y la ignorancia también,
y despertando en su espíritu, ellos apegan su mente al Nombre del Señor.