Oh, dice Kabir, el mundo es un teatro; ve bien antes de hacer tu jugada. (3‑1‑23)
Asa
Haz de mi cuerpo la materia para teñir y tiñendo la mente con la Esencia del Señor, haz de mis cinco elementos mi fiesta de bodas.
Con el Señor, el Rey, hago la ronda del fuego sagrado y así me fundo en el Amor del Señor. (1)
Oh novias de Dios, canten las canciones de matrimonio porque el Señor,
mi Dios, ha venido a habitar en mi hogar. (1‑Pausa)
En el loto del corazón, construyo el altar y recito la Sabiduría del Señor.
Mi Señor es ya mi marido; ¡qué afortunado soy! (2)
Los videntes y los sabios y millones de dioses vienen en sus carrozas celestiales para observar el espectáculo.
Dice Kabir, mi Señor, el Purusha, se ha casado conmigo; sí, Él Quien es el Maestro de la Tierra. (3‑2‑24)
Asa
Acongojado por Maya, soy ahora el Bienamado de Dios; pero la muerte me trata de aterrorizar como si fuera el hermano mayor de mi esposa, el Alma.
Oh compañeros, amigos, la maldad me ha agarrado y añoro el Amor de la mente despierta. (1)
Me he vuelto loco por haber olvidado a mi Señor; oh, ¿cómo podré vivir en Paz?
El Señor reposa en el aposento de la mente, pero no Lo puedo ver. Oh, ¿a quién podría contar mi aflicción? (1‑Pausa)
Mi cuerpo pelea como un padrastro, y la codicia, como si fuera mi madre, está intoxicada
consigo misma. No obstante, cuando vivo en la Sabiduría, mi hermano mayor, el Señor, me ama intensamente. (2)
Dice Kabir, las cinco pasiones me hacen la guerra y mi vida la he desperdiciado.
Maya, en su falsedad y en su traición ha atado al mundo entero consigo misma, pero he encontrado la Paz recitando el Nombre del Señor. (3‑3‑25)
Asa
Oh Brahmán, tengo en mi hogar todo el hilo con que continuamente tejo el Nombre del Señor, mientras que en mi cuello sólo llevo el pequeño hilo del nacido dos veces.
Tú lees los Vedas y el Gayatri mientras que yo enaltezco al Señor en mi mente. (1)
En mis labios, en mis ojos y en mi corazón está el Señor, pero
¿cómo vas a contestar al llamado de la muerte, oh Brahmán iluminado? (1‑Pausa)
Nosotros somos las vacas, ustedes nuestros pastores que pretenden salvarnos vida tras vida, pero nunca nos han llevado a través.
Oh, ¿qué clase de pastores son ustedes? (2)
Eres un Brahmán y yo sólo un tejedor del pueblo, pero, ¿tienes tú la capacidad de adivinar mi sabiduría?
Porque tú sólo eres un pordiosero ante las puertas de los reyes, mientras que yo, en mi Estado de Realeza, vivo entonado sólo en mi Señor. (3‑4‑26)
Asa
La vida del mundo es sólo un sueño,
pero nos aferramos a ella como si fuera verdad, abandonando el Gran Tesoro de Dios. (1)
Oh amigo, me he agraciado con Maya,
quien ha arrancado de mí la Joya de la Sabiduría. (1‑Pausa)
La palomilla al ver la luz es atraída por ella, pero no puede ver el fuego.
Así el tonto no se da cuenta de la trampa de la muerte apegada a la mujer y al oro. (2)
Reflexiona y libérate de tu vicio, pues tu Emancipador es sólo el Único Señor,
y tal es el Señor de la Vida que no hay nadie igual a Él. (3‑5‑27) P
Asa
Asumí muchas, muchas formas en mis vidas pasadas; ahora ya no voy a asumir ninguna más.