Escuchando los Vedas y los Puranas, también pensé en ir por el camino de las buenas acciones,
pero viendo que los eruditos son atrapados por la muerte, me alejé de ellos lleno de consternación. (1)
Oh mente, tu tarea más importante continúa sin realizarse,
pues no has habitado en tu Dios. (1‑Pausa)
Te fuiste a los bosques para practicar Yoga y austeridades, te alimentaste de raíces, pero siendo un Yogui,
un seguidor de los Vedas, uno hombre en silencio o de una sola palabra, no has sido liberado del lazo de la muerte. (2)
No permitiste en ti la amorosa adoración de Dios. Preocupándote por los símbolos,
le entregaste tu cuerpo a la muerte. Aquél que nada más finge tener una experiencia espiritual, ¿cómo puede él apegarse a Dios? (3)
El mundo entero está determinado por la condición de ser mortal. Los escolares religiosos también están registrados en la bitácora de la muerte.
Dice Kabir, los humildes que purifican su ser y se vuelven Kjalsa, sienten la Devoción en la Alabanza Amorosa al Señor. (4‑3)
Sorath transmite la sensación de tener una creencia tan fuerte en algo que desea repetir la experiencia. De hecho, este sentimiento de certeza es tan fuerte que te conviertes en la creencia y vives esa creencia. La atmósfera de Sorath es tan poderosa que, eventualmente, incluso el oyente más insensible se sentirá atraído.