sólo a Dios destina su pensamiento.
La oscuridad de su mente es disipada
y la duda, el apego y el dolor son desterrados de su ser.(6)
La Paz llega a su agitada mente,
se aleja la tristeza y viene a reinar la Alegría.
todo miedo a la vida y a la muerte es ahuyentado.
Por la Perfecta Enseñanza del Santo,
Toda duda es resuelta
y así él transcurre con la mente liberada de temores y aflicciones.
Cuando en Compañía de los Santos meditamos en el Nombre,
el Señor nos acoge como Suyos en Su Abrazo.
Cuando a nuestros oídos llega la Melodía de Sus Alabanzas, el Espíritu se calma y cesan nuestras divagaciones.
Escucha, pues, las Alabanzas del Señor.(7)
Él es Absoluto y también Relativo;
paradoja profunda que no deja de maravillarnos.
Este juego que es la vida, Él lo ha diseñado
y sólo Él conoce Su Verdadero Valor.
No existe nadie más que Él
y Él es Quien colma cada ser; sí, Él es en verdad el Uno.
Él es la Realidad y la Ilusión de toda forma y color;