se alcanza al Señor.
Es por Su Divina Gracia,
que un hombre es motivado a aprender a los Pies del Guru. (2)
Sólo cuando el Discípulo satisface plenamente las pruebas a las que su Guru lo somete,
le es concedido el Conocimiento de Dios.
El Verdadero Guru es aquél que conserva el corazón colmado de Amor al Nombre;
me postro por siempre ante Él.
Él es quien concede todos los Regalos y Bendiciones del Alma
y se encuentra día y noche unido al Amor de Dios.
Dios habita en él y él en Dios,
porque los dos son Uno y ninguno se encuentra separado del otro.
Ningún esquema o descripción te permite hallar al Señor;
mas por Gracia Especial, de pronto despiertas y descubres que Está en ti mismo. (3)
Es suficiente un destello de la Visión del Verdadero Guru para purificar a un hombre.
Tan sólo el roce de sus Pies torna una vida perfecta.
Encontrando al Guru se aprende a cantar las Alabanzas al Señor
y así uno es conducido a Su Reino.
Escuchando la Palabra del Guru los oídos se fascinan
y plenos de gozo, la mente calman, y el Espíritu es exaltado.
Aquél cuya Enseñanza es Eternamente Verdad, es el Perfecto Iluminador.