¡Concédeme la Gracia de Encontrarlo! (3)
Oh mente confundida, ¿por qué te afliges?
Tú sólo recibes lo que ha sido dispuesto para ti en tu Destino;
recuerda que el Señor es Quien te da el placer o el dolor;
así que abandona todo lo demás y síguelo a Él.
Recibe con gusto lo que de Él proviene
y rescátate de la ignorancia.
¿Te has preguntado qué fue lo que a esta vida te trajo?
¿Por qué has de ser atraído por las vanidades del mundo tal como lo hace la necia palomilla que gira en torno a la flama hasta quemarse?
Guarda el Naam, el Nombre del Señor como Tesoro en tu corazón
y regresarás a Su Casa con Honores. (4)
Has venido a esta vida a alabar el Nombre de Dios;
búscalo en el Hogar de los Santos.
Renuncia a tu ego negativo y con tu mente
compra el Nombre del Señor
Esta Mercancía, el Nombre del Señor, que haz venido a obtener, se obtiene en el Hogar de los Santos. y en la balanza de tu corazón pondera únicamente el Nombre.
Llevando como íntimo Compañero al Naam, emprende la jornada en la caravana de los Santos.
Despréndete de todo lo que es falso, para que nada pueda atarte más.
Entonces tu vida será Bendita y resplandecerá tu rostro en la Morada del Señor.
Pocos son aquéllos que participan de éstos bienes;